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Mostrando entradas con la etiqueta encuadre. Mostrar todas las entradas
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lunes, 27 de agosto de 2012

COMPOSICIÓN FOTOGRÁFICA - 2ª Parte



Simplificar

Cuando comenzamos con la fotografía, no sé por qué motivo, tratamos de meter en una imagen la mayor cantidad de cosas posibles.

Con ello, no se logra otra cosa que confundir a quien observa la fotografía. El observador se distrae y no sabe qué mirar; no puede distinguir lo principal de lo secundario; no puede darse cuenta de nuestra intención (¿qué quisimos transmitir?).

Recordar; se debe destacar el protagonista, y para ello, lo mejor es simplificar.

 

Armonizar

En el caso en que en nuestra fotografía haya más de un protagonista (más de un elemento principal), deberemos intentar armonizarlos. Nos referimos a distribución en la imagen, color, textura, tamaño, distancia entre los elementos, etc.


El impacto visual

Hay formas, tamaños, colores, ubicación en el encuadre de la imagen que tienen más capacidad, unas que otras, de atraer la atención del observador de una fotografía.

Se suele decir que:

Un objeto de tamaño grande atrae más la atención que uno pequeño; lo que se halla enfocado, más que lo desenfocado; lo cercano, más que lo lejano; lo claro, más que lo oscuro; lo aislado, más que lo agrupado; el color, más que el blanco y negro (esto último es muy opinable; cuando pretendemos aportar cierto dramatismo a una fotografía, se suele lograr mejor en blanco y negro que en color).

Con respecto a la disposición de la escena (horizontal o vertical), el impacto visual dependerá de lo que pretendamos transmitir. Habitualmente la disposición horizontal se interpreta como más natural de ver y trasmite más tranquilidad. La disposición vertical se relaciona más con lo dramático y se adapta mejor (no siempre) a los retratos.

domingo, 26 de agosto de 2012

COMPOSICIÓN FOTOGRÁFICA - 1ª Parte


Ahora tenemos un problema…
La composición fotográfica es como cuando llueve… Nunca lo hace al gusto de todos… Lo que es bueno para unos, no lo es para otros…
Trataremos este tema en varias entradas, porque de lo contrario “agobia”.
Se ha escrito mucho sobre la “composición fotográfica”; se sigue escribiendo y se escribirá aún más. Pero… No os agobiéis… Este blog es para los que no sabemos fotografía; por lo tanto, trataremos de hacerlo simple y fácil, evitando explicaciones demasiado detalladas. Luego, si alguien desea dedicarse al tema con mayor profundidad, hallareis infinidad de bibliografía, tanta como para aprender mucho y tanta como para confundirse mucho.
Esto nos ayudará a lograr tomar fotos con cierto criterio, que nos permitirá transmitir nuestras intenciones mediante la imagen fotográfica.
Sin ser fotógrafos intentaremos darle cierto “aire artístico” a nuestras fotografías, para que luzcan mejor.
Para ello tendremos que conocer algunas pautas de composición y tratar de seguir algunas reglas.

¿Qué es la composición?

Básicamente es la ubicación de los elementos que componen una imagen fotográfica dentro del encuadre con la intención de expresar y transmitir; no sólo obtener una imagen.
La distribución de los elementos que componen la imagen la haremos según la intención de lo que deseemos transmitir.
Generalmente es difícil acordar cuál es la mejor manera de componer una imagen, pero la mayoría coincide en que pensar previamente lo que pretendemos, nos ayuda a obtener muchos mejores resultados.

¿Qué pretendemos transmitir con la composición de una imagen?


Muchas cosas diferentes:
Destacar el protagonismo de un componente de la imagen.
Lograr una distribución armónica de los elementos.
Sugerir contradicciones mediante elementos marcadamente diferentes.
Insinuar dramatismo, alegría, tristeza, desorden, caos, confusión, movimiento, paz...
Los mismos elementos que componen la escena, enfocados desde diferentes ángulos nos provocarán sensaciones diferentes.
Convengamos que componer fotográficamente es marcadamente difícil. Pero, todo se puede aprender. Luego, ya sabemos… Para gustos… Los colores… Una fotografía que a algunos de nosotros nos puede parecer “extraordinaria”, para otros puede ser “espantosa”. Ocurre hasta en los concursos; hay fotografías que nos parecerán merecedoras del premio y fotografías que a nosotros no nos resultarán indiferentes, a pesar de haber sido premiadas.

Algunas pautas

No existen reglas ni pautas que nos aseguren el éxito de nuestra composición fotográfica, pero podríamos preparar nuestra composición pensando y ordenando lo que deseamos transmitir. Generalmente, en todos los órdenes de la vida, se obtienen mejores resultados preparando y planificando que improvisando.

Elegir al protagonista

Siempre y cuando deseemos llamar la atención mediante un elemento que se destaque del resto de la fotografía. Por lo tanto trataremos de identificar al elemento sobre el que intentaremos centrar la atención del futuro observador de nuestra fotografía. En muchas ocasiones no es fácil elegir al protagonista de nuestra imagen.

Rellenar el encuadre

Ocupar la mayor parte del encuadre con el protagonista y no incluir demasiados elementos que distraigan la atención y/o creen confusión.


El punto y la línea

Siempre pensando en la composición hay dos elementos que deberán interactuar para mantener una cierta armonía.
Llamaremos “el punto”, dentro de la composición, a un objeto o varios ubicados en forma reunida en un determinado sector de la fotografía, que atraerá la mirada del observador.
Llamaremos “la línea” a un objeto de forma longitudinal o un grupo de elementos que forman, más o menos, una línea, que hará que el observador la recorra con la mirada.
Si las líneas son “verticales” dan sensación de seguridad, compostura. Las “horizontales” transmiten paz, reposo, sosiego. Si están en “diagonal” o “torcidas” sugieren movimiento. Si están “desiguales” o “rotas” dan sensación desconcierto, desorganización. Las “curvas” o “combadas” sugieren movimiento, actividad, tráfico, celeridad, agilidad, presteza, aceleración, velocidad.





martes, 24 de julio de 2012

ENCUADRE

Por lo tanto si comenzamos en automático, lo primero que intentaremos hacer es “encuadrar” adecuadamente lo que queremos fotografiar. Recuerden: “encuadrar”. Oportunamente hablaremos de la regla de los tercios (¿qué es eso?)… Todo a su tiempo.

Cada vez que hacemos nuestra primera fotografía, los individuos de la foto están lejos y se ven pequeñitos. Estamos en un bar con unos amigos y habitualmente hemos fotografiado a nuestros amigos, las dos mesas próximas, los amigos de los amigos de las mesas próximas y el camarero que está en la barra. Por lo tanto, “acerquémonos” sin ningún temor. Y si hay algo que impide que nos acerquemos, recordad que la mayoría de las cámaras, por simples de sean, tiene un zoom que permite acercar la imagen sin movernos de donde estamos.

Con respecto al zoom aclararemos lo siguiente: las cámaras poseen un zoom óptico y un zoom digital. Es recomendable no utilizar el digital (las fotos pierden calidad).
 


En estas dos fotografías que se han puesto de ejemplo; la primera deja mucho espacio que distrae la atención y le quita protagonismo a la moto. En cambio, en la segunda fotografía, la moto es la protagonista debido a la modificación del encuadre. En este caso, el acercamiento se logró mediante el zoom.

Como se puede ver claramente, sin ser una gran fotografía, la segunda es una fotografía superior a la primera y lo único que se cambió fue el encuadre.